¿A ti también te encanta el estilo nórdico? ¡Bienvenido! Esta tendencia va de miedo en esta época del año y como ya sabrás tiene mucha influencia en el diseño y la decoración. Parece que nunca pasa de moda. Aquí te dejo 8 claves para lograr una decoración de estilo nórdico, muy muy hygge 🙂

Las directrices básicas del estilo nórdico son; el blanco como color dominante, madera y diseño escandinavo, mucha luz y líneas y elementos sencillos. El objetivo principal es crear una atmósfera acogedora y cálida, nada recargada.

Mucha, mucha, mucha luz: espacios abiertos con luz exterior y cortinas translúcidas, o incluso sin, dejando desnudos los ventanales.

El blanco es el rey: El color blanco como base, en paredes, suelos, complementos, etc. También es habitual combinarlo con beige y gris. Los colores se añaden jugando con los complementos, textiles, lámparas cuadros…

Madera: muy presente en todos los elementos y mobiliario, en tonalidades claras. Bien natural o pintada de blanco, evocando un ambiente que de sensación de natural.

Mobiliario funcional: sencillos, pocas piezas, líneas rectas, tirando hacia el minimalismo. El objetivo es conseguir un espacio limpio y diáfano.

Materiales 100% naturales: Combinación de texturas y materiales naturales y gustosos; lino, algodón, lana, ganchillo…

 

Naturaleza como protagonista: lo característico de este tipo de decoraciones, son las referencias a la naturaleza y los animales. ¡Las plantas no puedes faltar!

Lo handmade y eco-friendlytienen mucha cabida, la filosofía DIY, el reciclaje y cuidado del medio ambiente son muy amigos del estilo nórdico, pues bien puede servir aquí la frase de: “no es un estilo, es una filosofía de vida”. Muebles restaurados, una manta de patchwork, lo artesanal…

Combinación con otro estilos: como mobiliario y piezas decorativas de estilo vintage o industrial, que dan un toque personal y familiar.

Diana XX